EL ENCLAVE DE CALLE, UN FESTIVAL, UNA CITA A LA ORILLA DE UN RÍO (Y UN CASTILLO)
En el año 2000 comienza su andadura esta cita que, en sus 25 ediciones, ha venido reuniendo a ciudadanos, visitantes y otros paseantes alrededor de sugerencias que tienen como objetivo romper el paisaje cotidiano de una ciudad vetusta, rica en patrimonio y otros saberes. La experiencia indica que ha ido ocupando un lugar preciso en el calendario. Arrancamos hojas, envejecemos, pero nos movemos.
El Festival se conduce buscando su propia personalidad, aquella que el transcurrir del tiempo, el frío
y el calor, la hierba y el empedrado, la luz de las farolas y la oscuridad del cielo, irán aportando, manchando cada edición de un matiz distinto. Está sujeto a avatares propios y por lo tanto no es
dueño de sí mismo como tal vez le gustaría. Es una parte importante de la incertidumbre en ese mes de septiembre tan cambiante y descontrolado que hace a todos revolver el armario ropero.
El Festival extiende sus límites, mira hacia delante, también un poco hacia atrás, examinándose a sí mismo, para tratar de apuntalar sus cimientos, reflexionar y consolidar su andadura. Siempre vestido de manera diferente, como queriendo sorprender con el más seductor de sus trajes.
Concebir el Festival es un compromiso y una labor genuinamente misionera. Qué compartir, con qué componer un menú apetecible para disfrutar colectivamente. Abrir la ciudad ejercitando una bienvenida cálida que provoque a nuestra habitual contención, incitar por quién y con quiénes en un dónde. Y devolver una imagen de diálogo entre los que miran y los que son mirados.
Esperando que haya enraizado y perviva en este enclave, el EnClave.
Burgos se prepara para celebrar una edición muy especial del Festival de las Artes EnClave de Calle, que este año alcanza su 25 edición. Del 11 al 13 de septiembre, la ciudad volverá a convertirse en un gran escenario abierto con una programación que acercará el teatro, el circo, la danza, el clown, la magia, la música y las instalaciones artísticas a plazas, paseos y otros espacios urbanos.
Desde su nacimiento en el año 2000, EnClave de Calle ha reunido durante sus 25 ediciones a ciudadanos, visitantes y paseantes alrededor de propuestas escénicas concebidas para romper con el paisaje cotidiano y acercar la cultura al espacio público. Sin duda, alcanzar estas dos largas décadas supone «mucho más que sumar años», ya que demuestra la capacidad del festival para arraigar en la ciudad, formar parte de su calendario cultural y evolucionar sin perder su esencia.
Durante tres jornadas, las plazas, calles y rincones más emblemáticos de Burgos serán escenario de espectáculos en los que se reduce la distancia entre artistas y espectadores y en los que la ciudad se convierte en parte esencial de la experiencia. El festival apuesta así por una cultura entendida como espacio de encuentro, convivencia y participación.
La 25 edición reúne compañías nacionales e internacionales, con presencia de artistas procedentes de Francia, Países Bajos, Argentina, Cataluña, Aragón, Navarra, Comunidad Valenciana, Asturias, Murcia, País Vasco y Castilla y León, entre otros territorios. A esta programación se suma una destacada representación burgalesa, con compañías y proyectos que vuelven a poner de manifiesto la vitalidad del tejido cultural de la ciudad.
Una programación para descubrir la ciudad de otra manera
Uno de los espacios destacados será la Plaza de los Ingenios, en la Plaza de la Libertad, donde se instalarán propuestas especialmente orientadas al juego y la participación familiar.
La compañía francesa Atoll K. presentará Struk.tures, una instalación que invita a tocar, experimentar y jugar con estructuras de pelotas. También estarán Le Renard Doux, con un pequeño carrusel mecánico y ecológico de estética vintage, y Machtiern, con un tiovivo mecánico y poético en el que animales y máquinas imaginarias se convierten en protagonistas. Desde Países Bajos llegará Circusdrome, con La Fuente del Amor, una propuesta de teatro de feria.
El Paseo de Marceliano Santa María ofrecerá también una programación especialmente vinculada a los pequeños formatos y a la relación directa con el público. Entre las propuestas destaca Olvido Flores, de Estefanía de Paz Asín, una historia que combina memoria, poesía, circo y teatro de objetos; Carpa Mundo Títeres, de Galiot Teatre, que reúne 45 títeres originales procedentes de 15 países; y El circo de la luna, de Kokoro Teatro, una experiencia de teatro en miniatura.
El festival volverá a llevar las artes escénicas a espacios tan reconocibles como el Paseo del Espolón, la Plaza Mayor, la Plaza Rey San Fernando o La Escalinata, donde se sucederán espectáculos de teatro de calle, circo, clown, magia y propuestas itinerantes.
La programación incluye, entre otras, las propuestas de La Belle École, La Fam Teatre, Civi Civiac Producciones, Kioscoeur y Zanguango Teatro, que convertirán distintos puntos de la ciudad en escenarios abiertos y dinámicos.
El circo como uno de los grandes protagonistas
El circo tendrá un peso destacado en esta edición, con propuestas que combinan diferentes disciplinas y lenguajes escénicos.
Pakipaya ofrecerá Toc Toc, una mezcla de circo, teatro y humor; Siroco Cía. presentará L’appel du vide, una propuesta que fusiona báscula coreana, portes acrobáticos y acrodanza; y Minuit Compagnie llevará a escena Sodade, un espectáculo construido alrededor del equilibrio y las disciplinas circenses.
También estará Ramiro Vergaz, con White Bottom, un espectáculo protagonizado por un particular showman sobre ruedas y con una estética inspirada en los años 20.
Las propuestas de circo y teatro tendrán además un espacio específico en La Parrala, donde Bêtes de Foire presentará Décrochez-moi-ça, un espectáculo que combina circo, teatro de objetos, danza y títeres en una pequeña carpa.
El Centro de Creación Escénica La Parrala, que celebra también sus 25 años, participará en el festival con una propuesta de improvisación teatral en la que dos equipos competirán por el aplauso del público.
El talento burgalés, protagonista de la programación
La programación de esta 25 edición reserva un espacio destacado para las compañías y creadores burgaleses.
Entre ellos se encuentran Bambalúa Teatro, que presentará Ñam Ñam, una historia de enredos y humor protagonizada por tres actores que interpretan once personajes; Margarito y Cía., con Tiempo; Molécula Escénica, con Baby Jaime; y el propio Centro de Creación Escénica La Parrala.
La presencia de estos artistas se suma a una programación nacional e internacional que refuerza el carácter del festival como punto de encuentro entre distintas disciplinas, procedencias y lenguajes escénicos.
Una propuesta para todas las edades
EnClave de Calle mantiene su apuesta por una programación dirigida a públicos de todas las edades, con propuestas familiares y espectáculos específicamente recomendados para determinados grupos de edad.
El programa incluye desde instalaciones y carruseles dirigidos a los más pequeños hasta propuestas para público adulto, pasando por espectáculos recomendados a partir de 8, 10, 12 o 14 años. La organización recomienda consultar las indicaciones de edad de cada espectáculo antes de acudir.
La mayor parte de las actividades tienen acceso regulado en función de las características de cada instalación. El programa establece que solo el espectáculo Olvido Flores, de Estefanía de Paz Asín, requiere entrada, que podrá adquirirse a partir del 1 de septiembre a través de los canales habilitados por la organización.
Con esta edición, EnClave de Calle vuelve a reivindicar la capacidad de las artes escénicas para transformar temporalmente el paisaje urbano y generar nuevas formas de encuentro entre artistas, vecinos y visitantes.
Tres días para recorrer Burgos, descubrir sus espacios desde una mirada diferente y dejarse sorprender por la cultura en la calle.
Después de 25 ediciones, el festival se consolida como una de las citas culturales del calendario de la ciudad y como una expresión de un Burgos abierto, creativo y participativo, en el que la cultura forma parte de la vida cotidiana.